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Schalit Pablo

Soltero

Mauricio Schiber, uno de los responsables de la vigilancia en la AMIA, adoraba a sus dos nietos: Diego, de ocho años, y Leandro, casi de dos. Disfrutaba jugando al ajedrez con Diego, quien a menudo lo vencía y se burlaba de él, y prefería tomar siestas con Leandro. Aunque dedicó doce años a la labor de vigilancia, extrañaba la peletería que había tenido en Ramos Mejía durante veinte años. Después del trabajo, solía encontrarse con su esposa Raquel y alquilaban una película para la noche. El día anterior al atentado, Mauricio había pasado tiempo con su familia viendo las finales de la Copa del Mundo.

Schalit Pablo
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